La motivación sin barreras según Wayne Dyer



Hombre en la montaña

 Pedro González Núñez 20, diciembre 2016 en Psicología673 compartidos
¿Cuántas veces has escuchado frases bonitas y rimbombantes que tal vez en tu mente no significaban nada? Sin embargo, existen autores realmente célebres y comprometidos que sí lograron que sus palabras llegasen a significar algo importante para millones de personas. Hablamos del doctor Wayne Dyer, conocido popularmente como el padre de la motivación sin barreras.
Dyer fue autor de citas tan acertadas como que “el tener conciencia de la rutina es dar el primer paso para cambiarla”. Gracias a esta y otras frases, estimuló la reflexión de muchas personas que le escucharon. Por eso creo que merece la pena conocer un poco mejor la figura de este psicoterapeuta.

¿Quién fue Wayne W. Dyer?

Wayne Dyer creía profundamente en la motivación sin barreras. Por eso sus propios seguidores lo apodaron con cariño como “el padre de la motivación”. Así fue como se hizo un nombre en las teorías del auto-empoderamiento.
Wayne Dyer
Dyer nació en Detroit y sufrió una infancia realmente dura. Tras vivir en diversas casas de acogida y orfanatos, logró salir de aquella cadencia negativa. Finalmente, se licenció y doctoró en psicología en las Universidades de Wayne y Michigan.
Posteriormente, ha sido profesor en diversos niveles, desde los más básicos con niños hasta la universidad. Sin embargo, su gran fama le llega a través de la literatura. Uno de sus libros más famosos, “Tus zonas erróneas”, es el que hace conocido para el gran público.
Tras la publicación de “Tus zonas erróneas” en 1976, Dyer lanzó más de 40 obras sobre motivación, auto ayuda y empoderamiento personal. Aparece en diversos programas de radio y televisión y se transforma en un gurú de la motivación y en un ávido conferenciante hasta su muerte, en 2015, a causa de la leucemia.

Wayne Dyer y la motivación sin barreras

Desde muy joven, Wayne Dyer se interesa por la motivación y las capacidades del ser humano. Por ello comienza de forma temprana a estudiar a Abraham Maslow. De sus enseñanzas considera que la psicología humanista debía ser un cuarto paradigma, tras el psicoanálisis, la psicología conductista y la psicología cognitiva.
Dyer demuestra ya desde sus primeras obras su firme creencia en la capacidad de los seres humanos para trascenderse a sí mismos. Así pues, lo que otros consideran que debe ser “normalidad”, para él es todo lo contrario. Debemos ser extraordinarios.
Mujer con las manos arriba
Es decir, Dyer consideraba que los seres humanos no debían tener límites, al menos en sus mentes. Para desarrollar todo su potencial, un ser humano ha de aspirar a lo extraordinario. En este sentido no deberíamos ponernos límites cuando la realidad ya se encarga de jugar este papel.
Por otro lado, el psicoterapeuta no creía en otras teorías que hablaban de normalizar lo extraordinario en otros contextos. No pensaba, por ejemplo, que la normalización de la enfermedad grave pudiera ayudar al paciente. Así creía, juntando los dos pensamientos, que lo que se sale de la regla debe verse como tal -la curación o la mejora de la enfermedad grave-, e incluso aspirar a ello si es positivo.
Por eso Dyer, padre de su propia teoría sobre la motivación sin barreras, consideraba que nuestro objetivo real es vivir la vida con total gozo, sin tener que maltratar a nadie. Para ello hemos de realizar toda clase de tareas que mejoren este mundo, tanto para nosotros mismos como para todas las criaturas que viven en él. Es más, debemos pensar en quienes quedarán cuando no estemos, en qué herencia les dejaremos.

La vida extraordinaria de Wayne Dyer

Wayne Dyer defendió la capacidad del ser humano para disfrutar de una vida extraordinaria. Por ello se planteó como propósito lograr que las personas llegasen a este término. Así, consideró que su objetivo era conseguir que cada hombre y mujer se vieran a si mismos y fueran capaces de cambiar sus conceptos.
Para Dyer, los humanos no somos producto de una raza, una religión o el haber nacido aquí o allá. Para este psicoterapeuta, cada persona era y es un espíritu eterno. Por otro lado, condenó el daño que causan las etiquetas que usamos y reivindicó nuestra capacidad para transformar el mundo.
De hecho, Dyer creía tanto en la eternidad del espíritu humano que, poco antes de morir, dijo estar deseando comenzar con el nuevo camino que se abría ante él. Es decir, que para este motivador sin fronteras, la muerte no era más que una nueva transformación que daría lugar a un nuevo comienzo.
Niña pintando en una pizarra

Motivación
A día de hoy, tras las teorías de la motivación sin barreras de Wayne Dyer, podremos estar más o menos de acuerdo con él. No obstante, no cabe duda de que a través de sus palabras y su obra, no solo cambió su vida, sino la de muchas personas que le escucharon. Es cierto que este hombre tuvo una vida extraordinaria.