CUANDO EL AMOR NO LLEGA


¡Caídas graciosas de pingüinos!



 


Sin llegar a hacerse daño, las caídas de estos pingüinos cuando se resbalan en la nieve te sacarán más de una carcajada.

RECETA - Sándwich de pollo y salsa césar

JULIA Y SUS RECETAS


Posted: 15 May 2017 05:08 AM PDT
Sándwich de pollo y salsa césar
Hoy, aprovechando que en mi caja de Degustabox venía un bote de salsa césar, vamos a hacer un sándwich de pollo y salsa césar que es rico, sano y facilito.
Ideal para meriendas o cenas rápidas. Dejas el relleno hecho y lo rellenas cuando lo necesites...
A veces no tenemos muchas ganas de cocinar, o simplemente nos falta tiempo por culpa del trabajo o cualquier otro motivo, y hacer este tipo de sándwich nos saca del apuro...
Podemos acompañarlo de patatas fritas o puré de patatas... o tal cual, pues al llevar verdura, carne y pan es una alimento muy completo y si nos apetece nos comemos dos...
Os dejo la receta en vídeo y si os gusta os invito a suscribiros a mi canal de youtube.
Ingredientes para 2 sándwich:
     -   1 filete de pechuga de pollo cocida, asada , a la plancha...
     -   un poquito de lechuga
     -   1 cucharada sopera de maíz dulce cocido
     -   1 huevo cocido
     -   2 cucharadas de salsa césar Choví
     -   1 cucharada de salsa mayonesa
     -   1 cucharada de queso parmesano rallado
     -    pan de molde sin corteza

Si no tenemos pollo cocido, cocemos un filete de pechuga en agua y sal hasta que esté tierna. La picamos en cuadritos pequeños.
Picamos la lechuga en juliana (tiras finitas). Picamos el huevo en trocitos pequeños.
Ponemos la lechuga en un bol y añadimos el pollo picado, el huevo cocido, el maíz, la salas mayonesa, la salsa césar y el queso rallado. 
Lo mezclamos todo muy bien y rellenamos los sándwich. Los servimos partidos por la mitad acompañados de lo que queramos.

Un emotivo corto sobre los niños con habilidades diferentes



Un genial cortometraje de animación sobre cómo se vive la infancia con necesidades especiales.

Un emotivo corto sobre los niños con habilidades diferentes
Instituto MensalusInstituto MensalusCentro de Psicología, Coaching y Crecimiento Personal
“El cazo de Lorenzo” es un emotivo cuento de Isabelle Carrier. La autora recrea el día a día de un niño diferente a través de tiernas ilustraciones. Sus dificultades, sus cualidades, así como los obstáculos que tiene que afrontar, quedan metafóricamente representados de un modo claro e inteligente.
A continuación puedes ver este cuento en formato audiovisual:

¿Qué nos enseña este cuento?

Esta semana, Alejandra Escura, psicóloga infantil colaboradora del Instituto de Asistencia Psicológica y Psiquiatrica Mensalus, rescata un corto de animación que relata la historia original de Isabelle Carrier con el fin de ofrecer algunas pautas prácticas para los padres.
¿Este tipo de cuentos se trabajan desde la consulta de Psicología?
Los cuentos que especialmente utilizan un lenguaje metafórico para transformar procesos aparentemente complicados (por la carga emocional que conllevan) en conceptos sencillos, son fantásticas herramientas psicoeducativas que resultan de gran ayuda en las terapias individuales y familiares.
Su poder reside en la capacidad de hablar claramente de aquello que tanto tememos y presentarlo como un proceso natural abordable desde una perspectiva constructiva. Con historias como la que hoy presentamos, entendemos que aceptar el conflicto, la situación, la dificultad, etc. siempre suma.
¿Qué «sumamos» con «el cazo de Lorenzo»?
Bien. Resaltamos especialmente la importancia de seguir el camino de Lorenzo justamente por la riqueza que aporta esta visión tan funcional del cazo. Él acaba llevando su cazo rojo metido en un bolso, lo cuál le permite superar las dificultades que antes le entorpecían. Todo ello lo consigue gracias a la seguridad que le ofrece un referente adulto, una persona que, con amor y dedicación, le marca el camino al mismo tiempo que le ofrece independencia para experimentarlo.
¿Cómo reaccionan habitualmente los padres ante la presencia del «cazo»?
Los padres temen que el pequeño sufra y reaccionan ante esta alerta. En realidad, su ansiedad anticipatoria es uno de los elementos que más tensión emocional puede generar. Por este motivo, trabajamos conjuntamente con las familias para aumentar la autoconciencia sobre los efectos que genera la ansiedad que se respira en casa.
Cuando esta ansiedad es muy elevada, los padres únicamente ven «el cazo». Si esto ocurre, la sobre protección que despierta la alerta puede entorpecer seriamente la capacidad del niño por adquirir recursos de un modo sano.
¿Qué ejemplos de actitudes relacionadas con la sobreprotección pueden limitar el crecimiento personal del niño?
Por ejemplo, un continuo sistema de premios. En ocasiones, los padres premian en exceso (física o verbalmente) con el fin de motivar al hijo. El resultado es una desconexión con el refuerzo positivo ya que pierde significado. Si el niño no siente que se ha esforzado y recibe un premio, ¿qué sentido tiene? Por este motivo es importante reconocer el logro pero también normalizarlo para que, de este modo, el niño crea en su capacidad por perseguir metas de forma natural. Ver que los mayores confían en él es la mejor vía.
En este sentido, los discursos que realzan el ingenio (Ej.: «me ha gustado cómo has hecho «X», «veo que has conseguido «Y» sin tener que hacer «Z», etc.) ofrecen una información extra al niño que no pone de manifiesto el «cazo» y, en cambio, evidencia una particular estrategia propia de su modus operandi.
Existe un momento en que Lorenzo se esconde debajo de su cazo. ¿Qué pautas pueden ayudar a los padres en estos casos?
En un primer momento es importante animar al pequeño a expresar cómo se siente y mostrar comprensión. Poner palabras a las emociones abre un canal de comunicación que aumenta la capacidad de insight del niño y le ayuda a conectar con los demás. Por otro lado, realzar nuevamente sus capacidades a través de los hechos será nuestro objetivo. La acción es la que demostrará al niño cómo llevar el cazo colgado en lugar de mirar continuamente a través de él.
Dicho esto, animaríamos a los padres a salir ahí fuera con sus hijos con el fin de disfrutar de una práctica deportiva, un paseo, una excursión, una cena, una visita familiar, una salida educativa, etc., restándole protagonismo al cazo y otorgándolo al niño y a la actividad en sí.
Vivir y sentir con el cazo convierte a la persona en un ser libre que encuentra el recurso en si misma. Por el contrario, mantener los ojos permanentemente en el cazo provoca un aumento de su tamaño (es entonces cuando irrumpen pensamientos relacionados con la limitación).
¿Qué les dirías a todos aquellos padres que están leyendo esta entrevista?
El cazo es natural, forma parte de aquella persona, por ello es importante no verlo como un obstáculo sino como una oportunidad para adquirir recursos imprescindibles que la conviertan en la protagonista de su propia historia de vida.
Como padres, estar ahí para escuchar, comprender y acompañar es el mejor modo de ofrecer la oportunidad al niño de experimentar, aprender y crecer al lado del cazo.

"Te quiero, pero ya no me gustas": sobre el desamor



La desaparición del amor tiene que ver con la vuelta a un estado mental más objetivo y racional.

"Te quiero, pero ya no me gustas": sobre el desamor
Laura LlorensLaura LlorensTrabajadora social
Seguramente, pasada una edad y con cierta madurez y experiencias vividas, todos podemos hablar de algún amor que se acabó sin saber muy bien el porqué. Resulta muy fácil encontrar por Internet artículos que hablan del sufrimiento del desamor, pero ¿qué es lo que nos ocurre por dentro?
Partamos de un hecho que, aún a día de hoy a mucha gente le cuesta aceptar: El amor viene y se va en el cerebro; el corazón sólo marca unos ritmos, y el desamor sigue una lógica que va más allá de si una persona ha dejado de "gustarnos", simplemente.

El amor es un hábito, una adicción

Hay estudios que afirman que el amor surge en el sistema límbico, que es la parte del cerebro de la que nacen nuestras emociones. Se libera una sustancia química llamada feniletilamina, que provoca una sensación de euforia, tal y como desencadenan algunas drogas.
Otras sustancias segregadas por el cuerpo humano cuyos niveles se ven alterados con el amor son la dopamina (relacionada con el mecanismo de aprendizaje), la noradrenalina (básicamente la encargada de que nuestro corazón se acelere en presencia de nuestra persona amada) y serotonina (regula el estado de ánimo).
Entendemos pues, de esas alteraciones, que cuando estamos enamorados seamos entes que danzan sobre el aire, con una sonrisa tonta en la cara y constantes subidas y bajadas de humor.
También se han detectado alteraciones en el área de la percepción, lo que podría aclarar que veamos a nuestra pareja de forma idealizada y cuya aparente perfección la hace más especial que cualquier otra persona.
Pero del amor al odio, hay sólo un paso... Puede que menos. El neurólogo Semir Zeki descubrió en una de sus investigaciones cómo se produce la activación de las mismas regiones cerebrales durante el proceso de enamoramiento y del odio, provocando reacciones opuestas, eso sí.

Y llega el desamor... ¿de repente?

A la hora de indagar un poco más acerca del proceso del desamor, cuesta encontrar artículos que nos expliquen qué nos ocurre cuando tomamos el rol activo, es decir, la decisión de romper. Todos parecen centrarse en reanimar al pobre ser al que se ha abandonado de forma unilateral (una pista: es cuestión de tiempo y actitud).
A estas alturas seguramente ya hayas leído que lo que entendemos como “enamoramiento” dura en torno a dos años (cuatro para los que ven el vaso medio lleno). El proceso del desamor no suele llegar de repente; es casi siempre un proceso gradual a la par que doloroso, y también es resultado, en parte, de la actividad cerebral.
El cerebro, con el paso del tiempo, hace que cada vez se segreguen menos todas las sustancias químicas que mencionamos anteriormente, como la dopamina. Esas sustancias nos hacían estar enajenados (perdón, enamorados) y ver perfecta a la otra persona. Y, poco a poco, nos quitan el pañuelo de los ojos y somos capaces de ser más “objetivos” sobre nuestra pareja, viendo más fácil los defectos y sintiendo emociones negativas.
Sufrir ese desamor no conlleva siempre una ruptura; puede evolucionar a otro tipo de relación más sólida y objetiva. Para ver a la otra persona tal y como es de verdad, y no como queremos que sea, nos hace falta suficiente madurez emocional para ser capaces de vivir el amor sin expectativas erróneas, requisitos inalcanzables y emociones incontroladas. Una clave en este proceso es la comunicación en pareja.

El cerebro durante el desamor

Para esta evolución del amor también hay estudios que demuestran cómo ciertas hormonas intervienen a nivel cerebral. Es el caso de la oxitocina, que funciona como el alcohol, otorgándonos bienestar al ser segregada en situaciones vinculadas con el afecto como por ejemplo en un abrazo, y por eso la pareja disfruta de momentos íntimos no tan ligados a la sexualidad.
En el caso de que el desamor no llegue a buen puerto y optemos por la ruptura, el cerebro sufre también ciertos cambios. Se han hecho escáneres cerebrales que demuestran que la persona con el corazón roto muestra más actividad en la zona prefrontal, que está relacionada con la personalidad, la toma de decisiones y la planificación, siempre que no sea un caso de depresión. Eso hace pensar que el cerebro intenta echarnos un cable para hacernos superar el mal trago y equilibrar nuestro comportamiento y emociones.
Así mismo, se ha demostrado que se sufre un síndrome de abstinencia similar al que se padece con cualquier otra droga; el cerebro echa en falta esos circuitos químicos de recompensa que se ponen en marcha al "consumir" la presencia y afecto de la otra persona y, aunque con el tiempo lo asimila, en principio lo que hace es pedirlo a gritos.
Hay que entender que las personas que rompen la relación porque no sienten lo que creen que deberían sentir, sufren todo este proceso igualmente, sólo que todo esto ocurre durante la relación en lugar de después con la ruptura.

¿Qué hacer ante el desengaño amoroso?

Tanto enamorarse como desenamorarse parece estar fuera de nuestro control, lo que sí podemos gestionar es si ese desamor merece la pena llevarlo a otra etapa de amor, o si no merece la pena y hay que dejarlo ir. Ninguna decisión resultará totalmente clara ni fácil, las personas somos animales de costumbres, pero en el juego del amor, no debemos olvidar que no todo vale y que debemos convertirnos en sujetos activos de nuestra propia vida y tomar las decisiones que creamos correctas.
Así que enamórate, sé amado, rompe, vuelve, arrepiéntete, alégrate, llora y vuelve a amar, sin miedos, porque como decía Winston Churchill: “El éxito es sobreponerse al fracaso con el entusiasmo intacto”.

Destruyen pinturas rupestres de hace 18.000 años en España


Posted: 20 May 2017 08:50 AM PDT
Destruyen pinturas rupestres de hace 18.000 años en España (Vídeo)
Las pinturas rupestres de la cueva de Atlanterra (en Cádiz) han resultado gravemente dañadas en un nuevo acto vandálico. Según denuncia Ecologistas en Acción, esta joya patrimonial ha sufrido «nuevos grafitis», «realizados aparentemente por la abrasión de escribir con una piedra arenisca afilada una y otra vez sobre las figuras».

Así, los vándalos han dañado la cierva de época paleolítica, con un mínimo de 18.000 años de antigüedad, y el panel principal de pinturas neolíticas, «donde hay un gran amalgama y solapamiento de arte en forma de motivos humanos, fauna esquematizada y signos abstractos», entre otros.


«Una vez más estos daños han sido posibles pese a que la Consejería de Cultura se comprometió a garantizar su protección, como exige la Ley del Patrimonio Histórico Español, con un cierre efectivo que consolidara su conservación actual y permitiera la transmisión de este legado universal a las generaciones futuras», denuncia la organización.
«Por desgracia, el arte rupestre del sur de Cádiz en la realidad del día a día no está protegido, porque las administraciones no actúan con medidas preventivas de concienciación social ni ponen medidas de protección en casos tan urgentes como el de la Atlanterra, en contraposición con el nivel de lujo urbanístico que se observa a su alrededor», añaden.

Sin embargo, no es la primera vez que estas pinturas rupestres son atacadas o sufren grietas por voladuras cercanas. De hecho, el panel principal de pinturas neolíticas también muestra una gran escena naval que está muy diluida por el lavado de unos daños que fueron ocasionados en 2003.

Además, Ecologistas en Acción llama la atención sobre la ladera occidental de la Sierra de la Plata, donde además de la cueva de la Atlanterra se pueden encontrar vestigios visibles pertenecientes a culturas primitivas, «como varios focos dolménicos, además de las gargantas más meridionales que atesoran retazos de flora relictual del terciario».
Esta ladera también ha sido víctima recientemente de un incendio que ha degradado las cuevas rupestres y buena parte de la flora que alberga. «Todo ello para favorecer las urbanizaciones masivas que se están edificando al pie de la sierra», denuncia la organización.

La cueva de la Atlanterra se encuentra en el término municipal de Tarifa y sus pinturas están consideradas como el arte rupestre más relevante bajo la denominación de arte sureño. Contiene figuras prehistóricas realizadas durante el Paleolítico Superior y durante un periodo más reciente del Neolítico y Edad del Cobre.

REFLEXIONES CON VALOR


RECETA - BERENJENAS A LA MENORQUINA

Celia BlancoReceta enviada por 
18

Tiempo total:
30 min.
Preparación:
20 min.
Cocción:
10 min.

Porciones:
8

7
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INGREDIEN-tES

  • 1/2 pimiento verde
  • 2 tomates pequeños y muy maduros
  • 6 cucharadas de pan rallado
  • 1/2 cucharada de pimentón
  • Aceite

INSTRUCCIONES

Partir las berenjenas a lo largo y, sin pelarlas, hervirlas durante 10 minutos a fuego vivo con agua caliente y con sal.
Dejarlas enfriar en una escurridera, con la piel hacia arriba para que pierdan un poco su jugo.
Cuando estén bien frías, vaciarlas con una cuchara. La parte exterior tiene que formar un recipiente en forma de barca con unas paredes de 1/2 cm. de grosor aproximadamente.
Picar la cebolla, los ajos y el pimiento verde, todo muy pequeño, y sofreírlo despacio en un cazo con 4 cucharadas de aceite.
Cuando la cebolla esté transparente añadir el perejil picado, los tomates pelados y rallados y la pulpa de las berenjenas.
Salpimentarlo al gusto (pensad que las berenjenas las habéis hervido con agua salada).
Removerlo regularmente con una cuchara de madera para que no se agarre.
Cuando la pulpa de la berenjena se haya deshecho, añadir 2 cucharadas de pan rallado.
Removerlo y que hierva todo junto un momento.
Dejar enfriar la pasta y entonces rellenar las barquitas de berenjena.
Poner las berenjenas unas al lado de las otras en una fuente para el horno plana (mejor rectangular que redonda).
Salpicarlas con el pan rallado sobrante y el pimentón y regarlas con un chorrito de aceite.
Calentar el horno a 180º.
Cocer las berenjenas durante 1/4 de hora.
Entonces, bajar la temperatura hasta 140º y dejar que cuezan 1/4 de hora más.