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Carta a Pablo Ráez, ¡Siempre fuerte!

SIEMPRE FUERTE TU GRITO DE GUERRA. GRACIAS POR TU AMOR Y GENEROSIDAD, SIEMPRE EXISTEN ANGELES EN LA TIERRA
carmen



Nos has dejado, Pablo, un ejemplo de luchador incansable en tu cruzada por concienciar a la población española en el tema de la donación de médula. Tus mensajes a través de las redes sociales, tu historia, tu ejemplo positivo sobre cómo afrontar la terrible enfermedad que al final te ha costado la vida, han conseguido sin duda conectar con grandes capas de la sociedad. En especial con los jóvenes que son precisamente los donantes óptimos a la hora de inscribirse en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea y, a través del nuestro, en el Registro Internacional con otros 29 millones de personas de los cinco continentes. Tu esfuerzo no ha sido en absoluto baldío. 

El 'Efecto Pablo Ráez' se ha sentido en todas las comunidades Tu esfuerzo no ha sido en absoluto baldío. El ‘Efecto Pablo Ráez’ se ha sentido en todas las comunidades, aunque muy especialmente en tu entorno malagueño y en general en Andalucía, donde en  2016 el número total de donantes aumentó en un 79% mientras que en el conjunto de España lo hicieron en un 36%. Obviamente, nadie puede decir con exactitud cuántos de ellos lo hicieron por tu ejemplo, Pablo, y cuántos respondieron a otros estímulos y mensajes, pero tanto la distribución geográfica de los donantes como las colas originadas en muchos de los puntos de captación y tipaje coincidiendo con tu campaña dejan bien a las claras que tuviste mucho que ver. Un dato: en 2015 estábamos contentos por haber alcanzado con antelación los objetivos del I Plan Nacional de Médula Ósea y estar haciendo ya 100 donantes nuevos al día. A finales de 2016 el ritmo de incorporación de nuevos donantes se ha duplicado: 

es de 200 al día y sigue un crecimiento claramente exponencial que nos hace pensar que la meta marcada por ti de ‘1 millón de donantes de médula’ puede ser alcanzada a principios de la próxima década en un plazo de 4-5 años desde los alrededor de 300.000 actuales. Por encima de todo queda tu coraje, tu contagiosa alegría de vivir, tu fortaleza en medio de la adversidad, junto con un espléndido manejo de las redes sociales como solo un joven de tu edad podía hacer. Unos mensajes correctos, positivos y sobre todo muy creíbles por venir directamente del corazón, han logrado convencer a miles de personas y contribuir de manera importante a esta carrera de fondo de conseguir salvar vidas gracias a la donación altruista de médula. Allá donde estés Pablo, gracias por haber hecho este mundo un poquito mejor. ¡Siempre fuerte! Rafael Matesanz