Seis pasos para dormir rápido, por Jeremy Dean


Se han hecho investigaciones psicológicas por tres décadas para encontrar la mejor formar para vencer el mal dormir, lo más efectivo es la Terapia de Control de Estímulos
Por Jeremy Dean | 24 de mayo, 2011
¿No puedes dormir bien ni una noche? No eres el único. Examinando las cosas que mejoran la vida de las personas, una buena noche de sueño está frecuentemente en lo más alto de la lista. Dormir mal ocasiona un bajo nivel de desempeño cognitivo incluyendo degradación de memoria, atención, rendimiento y lucidez. Y en grandes términos, el insomnio está asociado con la ansiedad y la depresión. El dormir de las personas empeora a medida que envejecen. Después de los 65 años, entre un 12% y un 40% de las personas sufre de insomnio.
Se han intentado toda clase de métodos para combatir el mal dormir, desde drogas, remedios psicológicos y algunos otros tratamientos estrafalarios.
El problema con las drogas es que tienen efectos colaterales y son generalmente adictivos. El problema con los tratamientos estrafalarios es que aunque no suelen tener efectos colaterales, no sabemos si de verdad funcionan. Los remedios psicológicos, sin embargo, combinan lo mejor de los dos mundos: estudios demuestran que sí funcionan y sin efectos colaterales.
Terapia de Control de Estímulos
El professor Richard R. Bootzin ha investigado los desórdenes del sueño por muchos años en la Universidad de Arizona; él describe los diferentes enfoques psicológicos que se han usado para tratar el insomnio (Bootzin & Epstein, 2011).
De estas, la intervención más exitosa es la llamada Terapia de Control de Estímulos (Morint, 2006). Sólo consiste de seis pasos sencillos. Si los sigues, tu sueño debería mejorar. Después de la lista explicaré la filosofía detrás de ellos. Primero, aquí los seis pasos:
1. Acuéstate a dormir sólo cuando te sientas somnoliento.
2. No uses tu cama para otra cosa que no sea dormir; lo que significa no leer, ver televisión, comer o preocuparte en la cama. La actividad sexual es la única excepción a la regla.
3. Si no puedes dormir, levántate y ve a otra habitación. Quédate así lo que desees y luego regresa al cuarto a dormir. No veas la hora; si no puedes dormirte, sal inmediatamente de la cama. Recuerda que la meta es asociar tu cama con dormir rápidamente. Si estás en ella más de 10 minutos sin quedarte dormido y no te has levantado, no estás siguiendo estas instrucciones.
4. Si aún así no puedes dormir, repite el paso tres. Hazlo tan seguido como sea necesario.
5. Pon tu alarma y despiértate a la misma hora todas las mañanas independientemente de cuanto hayas dormido durante la noche. Esto ayudará a tu cuerpo a adquirir un ritmo consistente de sueño.
6. No duermas durante el día.
¿Por qué funciona?
Este método está basado en la idea de que somos como los perros babosos de Pavlov. Atamos ciertos estímulos en el ambiente a ciertos pensamientos y comportamientos. Los famosos perros de Pavlov empezaban a babear cuando sonaba una campana, porque asociaban el sonido de la campana con que iban a darles comida. Eventualmente los perros babeaban con el campaneo incluso cuando no recibían comida. Reemplaza la campana por una cama y la comida por dormir. Si nos acostumbramos a hacer muchas cosas en la cama, entonces cuando queramos usarla para dormir se nos hará más difícil porque la asociamos con otras cosas.
Es importante evitar mirar televisión en la cama, pero también es importante evitar acostarte en ella mientras estás preocupado por tu falta de sueño. Porque entonces asocias la cama con esa preocupación. Y, peor, sufres ansiedad anticipada: ansiedad sobre la ansiedad que sientes cuando intentas dormirte. Esta terapia funciona fortaleciendo la asociación entre la cama y el sueño y debilitando la asociación entre la cama y otras cosas (¡excepto el sexo!).
Otros tratamientos apoyados por la investigación son la relajación progresiva de los músculos, lo cual es exactamente como suena, y la intención paradójica, lo que significa que no debes obligarte a dormir. La paradoja está en que cuando la gente no intenta tanto dormirse, lo consiguen más fácil.