Tengo alzheimer, ¿Y ahora qué?

mayores_udp_alzheimer


mayores_udp_alzheimer

1º Comprenda y acepte sus emociones.
Es normal que experimente una variedad de emociones después de recibir el diagnóstico de la enfermedad. Las emociones más comunes son las siguientes:  Ira. Su vida está tomando una dirección diferente a la planeada y no puede controlar el curso de la enfermedad.  Alivio. Su diagnóstico fue una confirmación de sus preocupaciones por los cambios que estaba experimentando y le brindó una explicación. Depresión. La depresión y la ansiedad son comunes durante la etapa temprana de la enfermedad. Si la tristeza persiste, tal vez sea hora de pedirle ayuda a su doctor, ya que la depresión puede tratarse. Miedo. Es posible que le tema al futuro y a cómo su familia se verá afectada. Soledad. Es posible que sienta que nadie entiende lo que está viviendo o que pierda el interés en mantener relaciones con otros.  Sensación de pérdida. Es posible que sea difícil aceptar los cambios en sus habilidades.
En el cuidado de sus emociones los siguientes consejos pueden ayudarle:  Escriba lo que piensa en un diario.  Comparta sus sentimientos con familiares y amigos cercanos; hable abiertamente y con honestidad.  Rodéese de apoyo.  Únase a una asociación de enfermos de alzheimer, que le puede brindar un ambiente seguro y comprensivo con gente que comparte su enfermedad. Siga involucrado. Continúe realizando las actividades que disfruta el mayor tiempo que pueda o considere intentar nuevas actividades.  Tómese su tiempo para sentirse triste o llorar si le apetece, pero no se quede atrapado en el dolor.
2º Progresión de la enfermedad.
El Alzheimer afecta a cada cual de manera diferente. Saber qué esperar mientras la enfermedad avanza, puede reducir el miedo a lo desconocido y desarrollar una estrategia que le ayude a manejar los desafíos a los que puede enfrentarse.
Etapa temprana. Durante la etapa temprana comenzará a notar cambios en su memoria, su modo de pensar o razonar que afectarán a su vida diaria. Aún será capaz de realizar muchas de sus responsabilidades o rutinas diarias pero con el tiempo, estas tareas pueden volverse más difíciles. Es posible que sus amigos, su familia o sus colegas noten cambios. Las dificultades comunes durante la etapa temprana incluyen las siguientes:  Problemas para acordarse de la palabra o nombre correcto. Problemas para recordar el nombre de una persona luego de haber sido presentada. Mayor dificultad para realizar tareas en entornos sociales.  Olvidar textos que acaba de leer. Perder o poner fuera de lugar objetos comunes. Mayor dificultad para planear u organizar.
Etapa intermedia. A medida que la enfermedad avanza hacia es posible que aún recuerde detalles importantes sobre sí mismo o la familia, pero se notan lagunas en la memoria y el pensamiento, y se requiere asistencia para realizar las tareas diarias. Deben tomarse medidas de seguridad, sobre todo si vive solo, si aún no se han realizado. Los cambios en la etapa intermedia pueden incluir lo siguiente: Imposibilidad para recordar la dirección del hogar, el número telefónico o los nombres de familiares y amigos. Confusión con respecto al tiempo y lugar. Dificultad para elegir prendas de vestir adecuadas a la estación o la ocasión. Se requiere asistencia para comer o ir al baño.
Etapa avanzada. Durante la etapa avanzada de la enfermedad, las pérdidas incluyen las habilidades para comunicarse (por ejemplo, responder al entorno y mantener una conversación) y, eventualmente, el control de los movimientos (por ejemplo, sentarse sin ayuda o sostener la cabeza). Se requiere asistencia o supervisión para completar la mayor parte del cuidado personal diario, que incluye comer o ir al baño. Los reflejos se volverán anormales, los músculos se pondrán rígidos y tendrá dificultades para tragar.
3º Tratamientos e investigaciones.
Cuanto más sepa sobre los medicamentos para el Alzheimer, mejor preparado estará para hablar sobre éstos con su doctor, tomar decisiones informadas sobre su plan de tratamiento y enfrentarse efectivamente a los síntomas.
4º Compartir su diagnóstico.
A medida que la enfermedad avanza, necesitará el apoyo de las personas que lo conocen y entienden para poder enfrentarse a los desafíos que tiene por delante. Es posible que algunas relaciones sean puestas a prueba cuando revele su diagnóstico, pero otras pueden fortalecerse. No necesita hablar de todo en una sola sesión. Si la reacción de una persona es difícil para usted, considere continuar la conversación en otro momento. Es importante mantener las líneas de comunicación abiertas a medida que avanza la enfermedad. Sus pensamientos y sentimientos, al igual que los de otras personas, pueden cambiar. Recuerde a la gente que usted sigue siendo la misma persona. Aunque ahora usted viva con un diagnóstico del Alzheimer, lo que lo hizo mantener relaciones cercanas con otros no ha cambiado.
5º Cambios en las relaciones.
Tras compartir su diagnóstico, es posible que descubra que algunas personas cercanas comienzan a alejarse. Puede resultar hiriente darse cuenta de que algunos familiares y amigos que pensó que estarían allí para usted no pueden cumplir con sus expectativas. Es posible que se sientan incómodos con su diagnóstico, ya que suscita miedos sobre su futuro. Las personas que no pueden ser parte de su círculo de apoyo pueden unirse en el futuro una vez que hayan tenido tiempo para adaptarse. Puede ser difícil, pero adaptarse a los cambios y aceptar ayuda de otros puede ayudarle a permanecer independiente por más tiempo. Sea específico cuando pida ayuda a familiares y amigos. Se beneficiará con la ayuda de ellos y ellos pueden obtener satisfacción al acompañarle.
Construya un equipo de apoyo. Es común preocuparse por agobiar a su familia con los cuidados que necesitará a medida que la enfermedad avanza. Hable de sus sentimientos con su familia. Es posible que necesiten trabajar juntos para considerar agregar a otras personas a su equipo de cuidados, que puede incluir a otros parientes, amigos, vecinos y miembros de su comunidad religiosa.
6º Planee su futuro.
Es extremadamente importante poner sus planes legales, financieros y de la seguridad en orden después de recibir su diagnóstico. Tener los planes futuros en orden puede brindarle comodidad y confianza a usted y a toda su familia. Realizar planes legales le ayudará a asegurarse de que se cumplan sus deseos con respecto a la salud en el futuro y los cuidados al final de la vida. Aunque resulte emotivo, puede sentir alivio al saber que sus deseos expresos serán llevados a cabo y los miembros de su familia no se enfrentarán con la situación de tener que tomar decisiones difíciles cuando usted ya no pueda. Realize un inventario de documentos legales existentes, revíselos y realice las actualizaciones necesarias.  Ponga en orden los planes para el futuro cuidado de la salud y las preferencias de cuidados a largo plazo. Establezca instrucciones anticipadas — documentos legales (por ejemplo, carta poder para servicios médicos y testamento vital) que le permitan documentar sus preferencias con respecto a tratamientos y cuidados, que incluyen sus deseos al final de la vida. Realice un inventario de sus bienes y deudas. Identifique a los miembros de la familia que deben ser incluidos. Investigue los costos potenciales de los cuidados. Si no está seguro sobre cómo completar los documentos legales o poner en orden sus planes financieros, puede que necesite buscar la ayuda de un abogado especializado en leyes de la tercera edad o un consejero financiero que está familiarizado con el planeamiento de cuidados para mayores o a largo plazo. Acérquese a una asociación de familiares de enfermos de alzheimer e infórmese de cómo le pueden ayudar y de los servicios que prestan.
  1. Viva lo mejor posible.
Puede vivir bien con el Alzheimer, particularmente durante la etapa temprana de la enfermedad. Para lograrlo, es importante prestar atención a su salud y bienestar. Cuide su cuerpo. Hágase exámenes médicos regulares. Trate de establecer una rutina de dieta y ejercicio, y descanse cuando esté cansado. Realice actividades estimulantes para la mente. Aprender información nueva, asistir a una clase o desafiarse a sí mismo para comenzar un nuevo pasatiempo o actividad le puede ayudar a incrementar su actividad cerebral. Conéctese con sus sentimientos. Reúnase con amigos o consejeros para explorar el efecto que su diagnóstico ha tenido en sus emociones. Compartir sus sentimientos puede ayudarle a enfrentar emociones difíciles. Manténgase socialmente conectado. Conéctese con otras personas que viven la etapa temprana a través de las asociaciones de familiares de enfermos de alzheimer. Explore su lado espiritual.Enfóquese en los pasatiempos que le dan significado a su vida y le ayudan a experimentar paz. La vida diaria. Las cosas que hacía fácilmente se volverán cada vez más difíciles, como mantener un horario o administrar el dinero. Aceptar los cambios en sus habilidades y adoptar nuevas habilidades para enfrentar su situación puede ayudarle a equilibrar su vida diaria y reducir el estrés mientras continúa viviendo con la enfermedad.
Consejos para desarrollar sus propias estrategias para enfrentar su situación.
  • Realice una lista de tareas que se han vuelto más difíciles. Concéntrese en las actividades que son más importantes en su vida diaria.
  • Priorizar: Determine si la tarea es necesaria. Si es así, considere pedir ayuda.
  • Elaborar estrategias: Desarrollar una rutina diaria y abordar una tarea a la vez. Lo que funciona mejor para una persona puede no funcionar para otra, y las estrategias para afrontar la enfermedad pueden funcionar algunos días y otros no. Trate de encontrar las estrategias que funcionan mejor para usted en diversas situaciones.
  • Reducir el estrés. Vivir con el Alzheimer a veces puede ser abrumador, lo que puede afectar su salud y su capacidad para funcionar. Reducir el estrés puede ayudarle a mejorar su concentración, su capacidad para tomar decisiones y su calidad de vida en general. Para ayudar a reducir el estrés: Identifique las fuentes de estrés en su vida. Retírese de esas situaciones siempre que le sea posible. Establezca límites y deje que otros conozcan sus límites. ¿Qué es lo que está dispuesto a tolerar y lo que no? Sea tan abierto como pueda sobre esto con otros. Cambie su entorno. Si se encuentra en un entorno que tiene demasiada estimulación y le causa estrés, tome un descanso y encuentre un lugar tranquilo para relajarse y recuperarse. Déjelo pasar. Si algo se vuelve muy difícil para usted, considere si necesita completarlo o si puede retomarlo más tarde.