La sala Clamores de Madrid ha supuesto el estreno como productores musicales de la hija del recientemente fallecido Adolfo Suárez y de su marido, Paulo Wilson. Tras los sinsabores que conllevó la multitudinaria despedida al expresidente, este fin de semana la pareja presentó oficialmente en España al bajista y cantante camerunés  Etienne  Mbappe,  que dio su primer concierto en el emblemático local con gran éxito de público y crítica. Así lo contaba Wilson a Vanitatis: “Estamos muy contentos. Etienne es nuestra primera apuesta. Se trata de uno  de los mejores bajitas del mundo ahora mismo y, a la vez, uno de los cantantes y compositores con mayor proyección mundial en su género que es WorldMusic. Ha actuado con artistas como Ray Charles y Quincy Jones.  Este es uno de los muchos conciertos que a partir de ahora van a promover a través de nuestra empresa,  Africando”.
Tanto Suárez como Wilson saben que es un momento complicado para montar cualquier empresa y más las relacionada con el mundo musical. “Estamos muy ilusionados con este proyecto que ya empieza a ser una realidad. Aunque se trata de unos géneros más  minoritarios en el caso del  ‘afro jazz’,  pensamos que este tipo de conciertos pueden funcionar perfectamente en España como sucede en otros países.  De hecho, Etienne viene con su banda desde París”, explica Paulo Wilson, que también es músico y  uno de los dj más solicitados en lugares de moda o fiestas privadas. Él mismo tenía previstos varios conciertos que tuvo que cancelar por la muerte de su suegro, el ex presidente Adolfo Suárez, al que tenía verdadero cariño. Paulo tuvo la suerte de tratarlo antes de que perdiera la memoria. Ahora, el matrimonio vive a caballo entre la casa familiar de la Florida y Portugal, donde han residido los últimos años en una villa frente al mar en las afueras de Cascáis.
Sonsoles y Paulo, durante el funeral de Adolfo SuárezSonsoles y Paulo, durante el funeral de Adolfo Suárez
Trabajo en pareja
La pareja se ha dividido el trabajo en la empresa. “Yo me ocupo de la parte musical, de los artistas, de los conciertos, la salas y Sonsoles de la gerencial y administrativa. Nos complementamos muy bien.  Tomamos las decisiones por unanimidad pero cada uno tiene su parcela, que es la que domina. Estamos muy ilusionados y la verdad es que todo el mundo de la música está respondiendo muy bien”.
Sonsoles y Wilson se conocieron en Mozambique en 2001, cuando la periodista viajó al país Africano para colaborar en proyectos solidarios. En principio, tenía previsto pasar unos meses y al final se quedoó varios años trabajando como cooperante  en una ONG.  La pareja volvió a España y se casaron en el 2012 en una ceremonia civil  en la que ejerció de padrino su hermano Javier.