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LA VIDA EN TRES PALABRAS

Ana Novo
La Comadrona Espiritual ®
www.creoycreo.com

Hace unos días finalice el curso en mi Aula de Crecimiento Personal, donde participamos los que consideramos la vida como un regalo que apreciar, valorar y disfrutar y nos proponemos aprender de los Maestros de todos los tiempos que nos han dejado sus lecciones y ejemplo, de manera que nuestro paso por este planeta tenga sentido y merezca la pena.
En estos momentos estoy aprendiendo una importante lección y la clase magistral me la imparte una amiga que está en proceso de dejar su ropaje físico y este planeta para seguir Viviendo en la eternidad.
LA VIDA EN TRES PALABRAS
Tomando conciencia y aceptando estos últimos minutos de vida física, lo que más valora y desea, y así lo expresa, es la presencia y calor humanos de todos sus seres queridos y amigos; y de las miles de palabras que existen en nuestro vocabulario, y que reflejan nuestros pensamientos y creencias más profundos, a la hora de la despedida, quedan reducidas a tres: te quiero, perdóname y gracias. En cuanto a las emociones que afloran: amor y paz.
Una gran lección de vida, conocimientos no impartidos desde el estrado de una clase, como tantos años ha hecho, sino sabiduría que se experimenta y deja huella.
Reflexiono ante el hecho de que aunque no nos encontremos en nuestro lecho de muerte ignoramos totalmente si estamos ante las últimas horas en esta vida y que lo verdaderamente importante es amar y ser amado y demostrarlo con hechos y actitudes sin esperar a más tarde. No en vano es el propósito de esta experiencia vital. Y es la riqueza que, paradójicamente, podemos llevarnos y dejar como legado.
Aprovecho estar aún a tiempo de expresar a toda persona que ha tocado mi vida, con mi boca y todo mi ser, un te quiero, te pido perdón y te perdono y, sobre todo, te doy las gracias por tu presencia en mi vida, poniéndomelo fácil o planteándome un reto de amor.
Y cuando llegue el momento de nuestra partida, solo te deseo y quiero para mí, un feliz viaje.